Sexualidad en Personas Mayores

   La psicóloga Belén Sarrión comparte en el blog las reflexiones del "Taller sobre aspectos psicosociales de la Sexualidad en Mayores".

   “A pesar de todas las dificultades que tienen las personas mayores de 65 años para tener una sexualidad activa, según un estudio de la UCO Universidad de Córdoba de Ana Freixas & co. de este año 2015, el 65% de parejas mayores de 65 años la tienen.

   Dificultades como trastornos depresivos o trastornos ansiosos, duelos y/o viudedad, deterioro de la red social y del nivel socio-económico, cambios en la respuesta sexual por el envejecimiento como dispareunia o erección débil, la educación recibida en la época de los 40 ó 50, creencias religiosas, enfermedades crónicas, dificultad para tener intimidad, falta de pareja en mujeres... limitan muchísimo la Sexualidad en las personas mayores.

   Pero no sólo esas, la mayoría de las dificultades se las imponemos nosotros/as mismos, es decir, la sociedad en general. A través de nuestros mitos y prejuicios dificultamos o impedimos que las personas mayores se conozcan, se hagan compañía o incluso tengan una sexualidad activa. Todavía pensamos que las personas mayores son enfermas y por tanto no pueden tener ningún tipo de sexualidad.

   Somos seres sexuados desde que nacemos hasta que morimos. Según la OMS, define la sexualidad como "un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida. Abarca al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual. Se vivencia y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales. La sexualidad puede incluir todas estas dimensiones, no obstante, no todas ellas se vivencian o se expresan siempre. La sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales".  Por tanto no sólo es una necesidad básica para el ser humano. Todos y todas tenemos derecho a tener una sexualidad activa y tenemos derechos sexuales. Los derechos sexuales o derecho a la Sexualidad están recogidos en la legislación internacional junto a los derechos humanos reflejados en las declaraciones de la ONU.

   Todas las consecuencias de tener una sexualidad activa en personas mayores de 65 años son positivas: hace sentir a las personas con energía, vitalidad, son más felices y están más contentos, relajados, se fortalece el vínculo con la pareja, se potencia el envejecimiento activo y en fin último, se aumenta la calidad de vida.

   En los programas de Sexualidad para personas Mayores, dentro del Programa de Envejecimiento Activo, se observa que en las localidades más pequeñas hay más mitos y prejuicios, pero se siguen demandando y se imparten con mucho éxito.

   Hagámosles el camino más fácil a las personas mayores, no miremos hacia otro lado, eliminemos nuestros mitos y prejuicios sobre este tema, ellos/as eliminaran su culpabilidad y/o vergüenza, se sentirán más aliviados, libres y más felices y al mismo tiempo nos estaremos construyendo un mundo sexual más abierto y positivo para nosotros/as en el futuro. Nosotros/as seguimos psicoeducando y sensibilizando, ¿qué harás tú?.” 


   Mª Belén Sarrión Sánchiz. Nº Col. CV09864. belen@volmaepsicologos.com
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